Globos en el puente

Globos en el puente

A veces la vida nos sorprende con una extraña alegría. Al crecer, muchos olvidan la belleza de los pequeños milagros para centrarse en logros rimbombantes con relevancia social.

Pero,
si somos atentos, si decidimos observar sin el velo del provecho, la magia aparece.

Puede tratarse de un manojo de globos a punto de perderse en el azul del cielo, o de la danza de dos adultos tratando de mantener el equilibrio sobre una destartalada viga de madera. Sin importar cuánto se crece o se envejece, es preciso dejar sitio a esa escalera invisible que nos devuelve a la niñez.

Todo cuanto hace falta es un puente, y alguien con ganas de cruzarlo.

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